Wednesday, February 21, 2007

CACAO VENEZOLANO RUMBO AL SUR.




Poco tiempo ha pasado desde que entregué las llaves de aquel pequeño local de 12 m2 donde nuestra chocolatería había establecido su hogar, y mucho menos tiempo ha pasado desde que dos de sus fundadores empacaron mochilas y partieron desde tierras cálidas productoras del mejor cacao del mundo a tierras australes de hombres y mujeres con cachetes rosados quemados por el frío y paladares ansiosos de buen chocolate.

Solo ha pasado un mes y ya empezamos a sentir esa sensación de extrañar casa, pero más allá y para nuestra sorpresa empieza a crecer con más fuerza el sentimiento de cumplir con lo que fue nuestro sueño inconcluso, nuestro proyecto de vida y forma de vivir.

Si, aquella pequeña tienda de chocolates a la que prometimos volver hacer resurgir en otras latitudes, nos esta afectando tanto o más que las cosas que esperábamos nos llenaran de nostalgia por carencia o por costumbre.

Varios días de mucho caminar por tierras patagónicas, dispuestos a realizar cualquier trabajo digno como siempre nos los habíamos propuesto dejo en la lista de nuestras prioridades en un segundo plano fundar o refundar en Bariloche nuestra pequeña casita chocolatera. Estamos buscando trabajo para sobrevivir los primeros momentos difíciles de emigrar, y estamos listos porque para eso nos hemos preparados.
De todo nos han ofrecido en primer lugar mucha ayuda y tambien trabajo, mucho trabajo, desde ser recepcionistas de madrugada , pasando por mesero y claro como ayudantes de cocinero eventual, y debemos ser agradecidos porque Argentina nos ha dado la más cálida de las bienvenidas, y mientras tanto nuestros corazones siguen abrazados a nuestros sueños, sueño que viene adelantando posiciones, viene pasando prioridades, no para ganarles a las demás prioridades , sino para complementarlas.

Hoy bien sabemos que nuestro cacao venezolano es él mas reconocido en el mundo junto al ecuatoriano, Muchos estarán en desacuerdo conmigo, pero mas allá de nuestro “mene” el cacao es nuestro mas digno representante en el exterior, goza de la sobriedad, equilibrio y elegancia que el mejor de los embajadores pueda tener, así como el afecto, atención y respeto de todos sus admiradores, y esto solo gracias a nuestra hermosa y cálida tierra y los miles de hombres que con el sudor y heridas en manos le impregnan el amor que solo el cuerpo humano sabe reconocer en esta noble fruta.

Estando lejos entonces de nuestra patria, quiero hacerle elogio a nuestro cacao, que hoy mas que nunca me recuerda a mi patio el cual siempre extrañare, pero seguro representare por todo lo alto con nuestros trabajo, honorabilidad, afecto y chocolates amargos, con leche y blanco rellenos de las mas alocadas mezclas que llaman a nuestros típicos sabores, que nos recuerdan a nuestras tradiciones, será la leche de burra,el ron con café, el mango (cuando lo consiga) o el tomate el que dejará seguramente enamorado a los paladares de forasteros , y los hará viajar del placer desde estos picos nevados hasta nuestras costas cacaoteras.

Como les dije solo ha pasado un mes, ya no solo es “chévere” la palabra que identifica a los venezolanos, ya pueden escuchar muchos decirme “pana, como esta la vaina”, en algún momento me responderán “machete” y dentro de un tiempo esperamos que nuevamente también digan “cacao venezolano” como palabra que represente el trabajo, la dignidad, la calidad y amor por un país.

Por cierto si alguien llega a visitar a la patagonia argentina, tráiganme una botellita de ron pecho cuadrado.


Moises Lugo