
Conocido era el camino,
calles, árboles y cercas
a mi vida me recordaban.
Sendero conocido con destino incierto.
A la distancia una morada
pequeño edificio de deteriorada fachada
luz amarilla e iris de personas reunidas
mirada que pacientemente me esperaba.
De lejos venía, y sabía que regresaba
dulce reunión que tanto añoraba,
mi pasado con mi presente se encontraban.
Oscuridad que a la luz atenuaba
proximidad que a las figuras envidenciaba
a las puertas de mi funeral se agrupaban
mis amigos todos, ninguno faltaba.
El llanto no se manifestaba
el silencio tampoco estaba
por mi se abrazaban y de mi hablaban,
quise entrar pero desde mi ausencia los acompañaba.
Casa oscura por fuera y tenue por dentro....
¿A quien arrullas?, si todos estan afuera...
¿Acaso me esperabas? ¿porque me llamabas?
Debí haber muerto ahogado,
agua que corría por mis mejillas contemplaba
palabras sin destino en mi garganta se atoraban;
volteando hacia arriba aire buscaba
abriendo mis ojos, mi garganta rajaba
volcando mi dolor a la fría noche que me abrazaba.
Lluvia de lágrimas que a mi ventana bañaba
luz de luna llena que me acobijaba
a salvo gemía sentado en mi cama
A mis amigos todos las gracias daba,
desde la infancia hasta mi retirada
sus manos encontraba,
Unidos todos ninguno faltaba.
Moisés Fernando Lugo Ojeda.
Monday, October 29, 2007
A las puertas de mi funeral. (Elogio a la amistad).
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Moisés Fernando Lugo Ojeda
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Saturday, October 27, 2007
Alter sesioM
Tengo la necesidad de escribir de manera distinta a como lo venía haciendo.
En la pasada entrega cambié un poco mi forma de escribir y la hice en forma de prosa, o al menos eso entiendo, hoy quiero presentarles algo que me gusta mucho y que no quiero guardármela para mi como si hasta acá me llegara la ley mordaza venezolana.
Escribo sumas de vivencias, escribo sobre mi y sobre los demás , escribo lo que veo en la calle y lo que siento en la gente. Las tengo en presente y las mezclo con mi pasado , algunas personas entran a mi vida... y otras salen ...., en lugares que existen y por que no , que tal vez no.
Se que habrá personas que pensarán que me fumé o metí algo , y otras podrán pensar que estoy metido en problemas , yo solo les digo que quien escribe un thriller no tiene que ser asesino asi como quien escribe sobre las galaxias, dudo haya viajado hasta allá.
Entonces quedará por parte de ustedes formarse el jucio que quieran, yo me amparo con el beneficio de la duda.
Tal vez con esta prosa se identifique alguién y le sirva para rememorar buenos momentos..... ella me hizo sentir eso.
Igual, espero lo disfruten tanto como yo, y recuerden que ....Fama , buena o mala, pero Fama.
carAMelo
Una noche me llevé a la boca un caramelo, golosina blanca como la nieve austral, aroma a primavera y dulzura de miel.
Jugaba en mi boca , erizába mi piel y agitaba mi corazón con su divino néctar. Todo alrededor desaparecía al ritmo de mi respiración detenida.
Con su sabor emprendí viaje a lo desconocido y sin bitácora, sin miedo me dejé llevar al compás de melodías que eran comúnes, parte de mi historia , parte de su historia.
El frio cedió ante la locura , la lluvia no mojaba más, las intimidantes sombras de la noche se convirtieron en refugios y los espacios ocultos nos llamaban para acobijar nuestra pasión.
Pero pronto la noche se entregaría y vi que la realidad sería mi destino , mi corazón sin saciarse jamás de ella , gastó mi caramelo ya cansado de tanto dar.
Las pupilas ya no se dilataba más de emoción, solo quedaron borradas mis ilusiones, con lágrimas de recuerdos de algo que quizo ser y nunca fué.
Moisés.
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Moisés Fernando Lugo Ojeda
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Etiquetas: alucinante, bariloche, romance, secretos
Monday, October 08, 2007
Esquina Anónima
Comienza la semana y solo me acompañan asientos vacíos esperando a mis nuevos amigos que en circulo se sentarán y compartirán las experiencias que los viajeros comparten.
Llegan caras nuevas como las que encontramos en las esquinas de ciudades desconocidas, y un recuerdo me susurra que "nada es casual".
El tiempo sigue su curso y nos dice a través de miradas y sonrisas que ya no somos extraños, pero también nos advierte que pronto llegará la partida.
Entonces en una tarde gris y fría acompañados por la nostalgia, nos despediremos en una una esquina anónima de la ciudad, quedándonos solo buenos recuerdos y una botella de vino a medio terminar.
Otra semana comenzará y los asientos vacíos esperarán ver caras conocidas que no volverán.
Moisés Fernando Lugo Ojeda.
