
Mi amigo Gilberto es un hombre muy importante en la vida de muchas personas que yo conozco. De él y de sus dos compañeros de trabajo depende la tranquilidad de varias familias, con las que de manera muy sutil, he compartido saludos y gestos de buena educación y tolerancia, y siempre hemos estado de acuerdo en el hecho de que siempre debemos estar agradecidos de contar con personas como Gilberto.
Generalmente, en las breves conversaciones que sostenemos Gilberto y yo, él es el que hace la mayoría de las preguntas, a veces parece ser la persona más preocupada por nuestros planes de viaje que ya cada vez están más cerca, y es por ello, que en cuanto me toca el tema, el saludo se extiende a una amena conversación.
En nuestras conversaciones, aunque no lo crean el tema político nunca lo hemos tocado, siempre son más sencillas porque a él como a mí nos interesa la cocina, hablar del clima y cualquier cosa que nos deje sólo pura buena vibra.
Ahora bien, lo que si les puedo asegurar que de lo poco que conozco de Gilberto, es un hombre entregado al trabajo, demasiado tiempo pasa él en su actividad diaria laboral, porque cuando se es responsable, como lo ha demostrado él y sus dos socios, el trabajo está ante todo, mas aún si tu familia, esposa, hijos , hermanos y demás personas dependen de ti. Tan entregado está, que nunca tiene tiempo para él. En las tantas conversaciones que sostenemos él conoce mucho sobre mis sueños, planes a corto plazo y planes pasados, él siempre escucha con sus ojos nublados, que demuestran una enfermedad que poco a poco le está tapando los ojos como con un velo. Siempre sonriente escucha en silencio y luego nos despedimos sin yo saber mucho más de él, y mucho menos de sus sueños.
Por mi parte, soy un soñador, siempre lo he sido y siempre lo seré. Claro, mis sueños han cambiado a través del tiempo, ahora son más realistas, pero sin dejar de ser sueños siempre están más allá de mi día a día, esos sueños que siempre te recuerdan que mañana será otro día y si hoy no alcanzaste ese sueño, mañana puede ser que si.
Cada uno de nosotros definitivamente tenemos infinitos tipos de sueños, coloreados por nosotros como cuaderno para colorear de niños que le damos vida a través del tiempo.
Soñamos despiertos y soñamos dormidos, el primero es más controlado por nosotros, allí siempre todo lo que presentamos en nuestra imaginación tiene nuestro consciente controlando los creyones de la felicidad, el segundo siempre nos tiene sorpresas y confusiones, porque es nuestro inconsciente el que con lápiz de grafito, o película en blanco y negro define quienes somos, es el inconsciente el que guarda todos nuestros secretos bien guardados tanto así, que casi siempre nos dejan aturdidos o realmente emocionados, lo que hace soñar fascinante porque siempre nuestra mente improvisa y llama a aplausos.
Hace muy poco, por circunstancias totalmente sencillas de resolver, traía yo una nube negra sobre mi cabeza en vísperas de Navidad, venía totalmente encerrado en mi cuando me encontré con Gilberto, estaba donde siempre en la puerta del edificio de Pili, haciendo su correspondiente guardia de vigilancia, allí de manera sorpresiva me le acerqué y lo desperté era cerca de la una de la tarde, hacia calor y estaba la calle sola, él estaba sorprendido, ciertamente no apenado, porque sabe que yo después de tantas horas en un mismo sitio y con los horarios más infrahumanos para trabajar, también estaría dormido, y con sonrisa en boca me dijo...... Moisés, estaba pescando!!!!, me detuve en mi camino para el ascensor me di media vuelta y le dije..... Que bien Gilberto, no sabía que te gusta pescar...... Y el me respondió..... Sí, si me gustaría......
La nube negra la desaparecí, nuevamente la vida me dio un sacudón de realidad colectiva que me invita a ser agradecido por lo que fuí , lo que soy y por lo que puedo ser, me sentí mal por haberle robado a Gilberto esos minutos de sueños,que inconscientemente reflejan lo que conscientemente él quiere ser, un hombre con un futuro tranquilo, futuro que para él así como para muchos parece estar cada vez más lejos.
Creo que Gilberto lo sabe, pero dentro de su futuro, no le aguardan días de pesca porque mi gran amigo, solo tiene tiempo para existir de manera precaria, como si la vida solo consiste en sobrevivír.
Feliz Navidad ..... y a todos aquellos Gilbertos en el mundo, no dejen de soñar, porque cuando soñamos , estamos vistiendo nuestra existencia como para un día de pesca.......
Los quiero mucho...........
Moises Fernando Lugo Ojeda.
Friday, December 29, 2006
GILBERTO ANDABA DE PESCA..........
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