Thursday, April 12, 2007

Que vaina Betty.....

Que vaina Betty, han pasado ya tres meses desde que me despedí de ti en nuestra casa en Valencia, recuerdo bien aquella despedida , tu con tu mirada siempre esquiva me decías que todo estaría bien y yo con la voz temblorosa te decía "cómprate un abrigo" en señal de que tu vendrias y yo no volvería.

Que vaina Betty, ese día fue tan duro para mi porque presentía que mas allá de ser una promesa y buenos deseos, las probabilidades de volvernos a ver eran remotas porque cuando las personas se separan nunca saben realmente si se volverán a ver.

Recuerdo el día que llegaste para ayudar a mamá con los quehaceres de la casa, 20 años han pasado desde que aquella "cachifa" como todavía te auto denominas, entró en nuestros corazones por la puerta de nuestra casa.

Toleraste nuestros distintos humores, manías, amores, excusas y decepciones. Tu tarea durante estos 20 años no fueron en función de cuatro paredes, cuatro cuartos y tres baños incluyendo el jardin, no, fue definitivamente entre las 5 personas que la habitaban.

Sin ti nos hubiesemos perdido de miles de desayunos y almuerzos en familia que tanto alimentan a un hogar sano, debo agradecerte tu paciencia para escuchar y tus cortas pero acertadas intervenciones en momentos conflictivos, siempre fuiste mi mejor apoyo al momento de justificar mis rabias cuando sentía que perdía control de mi autoridad, autoridad precozmente designada.


Siempre haz sido mi gran amiga, amiga de mis amigos, amiga de mis padres y amiga de nuestros animales.

Difícil fue cuando ya nuestra situación cambió y fue necesaria tu "independencia", que dura realidad enterarme que por falta de dinero ya no podías estar más con nosotros, pero aprendimos también que la falta de dinero difícilmente rompía lazos que 20 años tejen. Ya no nos cuidabas siempre sino cuando se podía.

Conociste mis amores, mis desamores, mi cuarto desordenado,mis peleas, mis fracasos y triunfos, me vistes hacer maletas, volver con maletas e irme nuevamente, tu cocinero favorito estaba buscando su camino por la vida.

Siempre has sido mi mejor compañera de la cocina, recuerdo cuando mi abuelo se ponía celoso y te decía "María", la ayudante del cocinero. Me acompañaste en todos mis sueños culinarios y me alentaste a que debía buscar en otro lugar mi éxito.

Quisiste al abuelo, lo cuidaste, lo toleraste y cuando se fué lo lloraste como una hija.

Es mucho lo que te adeudamos y es tan poco lo que hoy puedo hacer por ti.

Que vaina Betty, ayer te mataron a Héctor, aquel buen muchacho que generosamente permitía que su madre compartiera su tiempo con otra familia. Aquel muchacho que jugó con mi hermano Manuel, un día decidió estudiar para policía, seguramente había heredando de tí tu sentido protector y mientras pudo "persiguió a los choros" como tu siempre decías, y mientras pudo te acompañó para que llegaras sin problemas a nuestra casa, quienes lo conocieron saben que fue un buen muchacho.

Pero un día sucedio, lo que siempre temías, muchas balas necesitáron para acabar con la humanidad de aquel buen muchacho, ya no habrá sirenas de patrullas que se reporten al mediodia, ya no habrá más música de su miniteca en las fiestas de su barrio, ya no vendrán a la casa los saludos esporádicos de aquel muchacho que nos prestó a su mamá para que nos acompañara cuando más lo necesitabamos. Pero sabemos que ahora Héctor siempre velará por ti y los protegerá todo el dia y toda la noche porque desde donde está puede verlos mejor.

Que vaina Betty, hemos pasado por tanto juntos, estoy tan agradecido, pero estoy tan lejos y no puedo hacer otra cosa que llamarte y escribirte para decirte .....lo siento .


Moises.